La prisa nos impide ser felices

Se dio cuenta que había perdido la brújula, una noche leyendo un cuento a su hijo, porque se estaba saltando párrafos para acabar antes. Esto le llevo a investigar y descubrió que la prisa nos lleva a cometer enormes errores, nos roba nuestro tiempo y nos impide ser felices

Según Carl Honoré, vivimos en la hiperactividad y la hiperestimulación, y eso nos resta capacidad de gozo.  

Con “La lentitud como método” quiere pasar de la filosofía y los estudios científicos y sociales a ofrecer herramientas para ser eficaz y vivir mejor en un mundo veloz. Para él, la gran revolución del siglo XXI será pasar de hacer las cosas lo más rentable y rápido posible a hacerlas lo mejor posible y pensando a largo plazo.

La industrialización trajo la idea de que el tiempo es oro, empezamos a contar minutos y a darles un valor económico. El tiempo se asoció al dinero y eso no nos deja vivir.

Las soluciones rápidas son como un pequeño triunfo, recibimos una descarga química; eso, unido a que estar ocupado y estresado es signo de prestigio, pero conlleva errores que luego hay que subsanar con más tiempo y más dinero.

Todas las grandes ideas son el resultado de horas en soledad mirando el cielo, pensando y planificando. Cuando surge la chispa, esa brillante intuición no es más que el resultado de tu base de datos, de relacionar una idea con otra. Son los detalles ínfimos y cotidianos los que marcan la diferencia.

Carl Honoré nos aconseja aceptar la incertidumbre, que es consustancial a la vida y que en esta sociedad llevamos muy mal. Reconocer las equivocaciones, porque eso permite cambiar la óptica y encarar el mundo con más frescura intelectual. Y, sobre todo, jugar.

Hoy la ciencia nos dice que el juego puro nos reorienta el cerebro y nos provoca una expansión de creatividad. Es otra manera de pensar que nos conecta con el otro para argumentar, desafiarnos y crear.

Buscamos atajos que tratan los síntomas del problema en vez de la causa y queremos que la solución nos entregue un punto final, pero para los problemas complejos no hay punto final.

Fuente

Una sesión de Técnica Metamórfica nos relaja y moviliza la energía estancada de vivencias no superadas emocionalmente y relegadas al inconsciente. Ayuda a reconectar con nuestra esencia y a reactivar nuestra intuición. Sesión tras sesión la serenidad se va instalando en nuestra vida permitiéndonos disfrutar de los cambios en lugar de sentirlos como problemas.

Si deseas descubrir lo que la Técnica Metamórfica puede hacer por ti puede solicitar tu cita aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *