Medicina, alopática vs natural

A la medicina alopática se le hacen concesiones que no se le permiten a la medicina natural

La medicina alopática o convencional es  el sistema por el cual los médicos y otros profesionales de la atención de la salud (por ejemplo, enfermeros, farmacéuticos y terapeutas) tratan los síntomas y las enfermedades por medio de medicamentos, radiación o cirugía. 

La medicina natural relaciona cualquier práctica con intenciones curativas que se basen en métodos naturales, es decir, por fuera del desarrollo de la medicina y la farmacología. La OMS considera medicina natural aquella que se basa en los sistemas de la medicina tradicional y también los métodos curativos que supieron emplear los aborígenes, tiempo atrás. La diferencia sustancial se encuentra entre los preparados que emplea. El punto de partida de este tipo de terapias es buscar el mismo principio activo de los medicamentos en su estado natural, evitando emplear químicos u otras sustancias nocivas para el organismo.

Después de las definiciones oficiales seguimos con las extraoficiales

La medicina convencional consiste e ir al medico para que te hagan todo tipo de pruebas, te den todo tipo de medicamentos y ejerzas de paciente “paciente”. Si no te curan es que era incurable y vives con esa enfermedad crónica o simplemente ni vives. Todo esta bien, porque no tenía solución.
Cuando alguien elige la medicina natural y no se cura, todo son críticas, denuncias y problemas.
La medicina natural requiere del “paciente” un compromiso mucho más elevado para conseguir su sanación, ya que los que nos curamos somos nosotros; la naturaleza ayuda.
Estoy escribiendo este artículo porque, recomendando a un amigo que visitara a un osteópata, una voz del otro lado de la mesa replico “vamos, los curanderos de antes” y el tono no era precisamente de aprobación.
No podemos omitir la necesidad de que este tipo de medicina debe estar regulada para que sus practicantes sean realmente personas preparadas. Pero la sabiduría ancestral, los curanderos, chamanes y todo tipo de medicina antigua ha curado a las personas que se podían curar, igual que lo hacen en los hospitales de hoy en día, donde solo cuentan los que se curan y no los que salen con el traje de madera.
La humanidad tiene miles de años y no se  a extinguido. La medicina tradicional china tiene 5000 años de antigüedad y son capaces de hacer diagnósticos y tratamientos muchos menos invasivos que los que tenemos ahora.
Las abuelas tenían remedios para todo y las enfermedades que antes, no tenían remedio, son como las que ahora no lo tienen, simplemente son otras que van surgiendo evolutivamente.
Que tenemos herramientas para solucionar problemas de emergencia que antes no había, por supuesto, pero aún así, no los salvan a todos. Solo contamos a los que se salvan, cosa que no hacemos cuando la medicina natural consigue salvar a una persona de una enfermedad crónica o de los efectos secundarios de los medicamentos, ya que muchos de ellos arreglan por un lado y dañan por otro. 

Al fin y al cabo lo que hace falta es respeto por todas las opciones de curación y libertad de elección por parte de la persona enferma. Recuperar la salud es un camino interno que se recorre paralelamente a la búsqueda de solución externa

Y otro aspecto a cultivar es la ética, tanto en un tipo de medicina como en otra, porque hay malos profesionales en todas. No se deberían de admitir profesionales que no estén comprometidos con su profesión y con la humanidad. 
Nos queda cultivar nuestra propia ética para que, por sintonía, el mundo sea más ético. También debemos tomar la parte que nos corresponde de responsabilidad hacia nuestra salud. Algunos no se cuidan porque como ya están pagando la seguridad social, tienen derecho a ponerse enfermos, no vaya a ser que lo que pagan sirva para curar a otros.
No es oro todo lo que reluce en la medicina convencional. Sea convertido en un negocio más, donde los que mandan son las farmacéuticas, que no sacan medicamentos o tratamientos que curan si no son rentables, como nos cuentan en “Descubrimientos Médicos No Autorizados” y solo buscan tener clientes crónicos.
También existe un sobre-diagnostico, ya que las pruebas y su posterior tratamiento “preventivo” son otro mercado más, como nos cuenta Juan Gervás en su libro “Sano y salvo”

La prevención es lo que nosotros hacemos por nosotros mismos mientras estamos sanos.

Juramento hipocrático de la convención de Ginebra, 1948. 

En el momento de ser admitido entre los miembros de la profesión médica, me comprometo solemnemente a consagrar mi vida al servicio de la humanidad. Conservaré a mis maestros el respeto y el reconocimiento del que son acreedores. Desempeñaré mi arte con conciencia y dignidad. La salud y la vida del enfermo serán las primeras de mis preocupaciones. Respetaré el secreto de quien haya confiado en mí. Mantendré, en todas las medidas de mi medio, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica. Mis colegas serán mis hermanos. No permitiré que entre mi deber y mi enfermo vengan a interponerse consideraciones de religión, de nacionalidad, de raza, partido o clase. Tendré absoluto respeto por la vida humana. Aun bajo amenazas, no admitiré utilizar mis conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad. Hago estas promesas solemnemente, libremente, por mi honor.  

 

2 comentarios sobre “Medicina, alopática vs natural

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